El dichoso Covid-19 ha golpeado con dureza a toda la población, y en especial a toda la industria musical. Quién sabe cuánto tiempo pasará hasta que podamos volver a bailar juntos de nuevo. Los efectos de esta pandemia son horribles. Promoters, artistas y trabajadores se han visto afectados por la magnitud de esta crisis.

Pero el ser humano está acostumbrado a reinventarse. Ninguna crisis llega sin nuevas oportunidades. Es ahora cuando todos tenemos la ocasión de investigar, experimentar y seguir adelante. Numerosos festivales y clubs que han cancelado fechas, nos han traído la fiesta a casa. Con un despliegue técnico digno del mundo gamer, ahí está la industria musical, reinventándose.

Pero, ¿nos quedaremos en el streaming o alguien dará un paso más? Se abre una ventana para la originalidad y la creatividad. Esa creatividad que teníamos de pequeños, y que al embarcarse el balón en la casa de al lado, y ser conscientes de no poder seguir jugando al fútbol, al instante uno de nuestros amigos ya estaba proponiendo jugar al poli-caco. Ideas, imaginación… toca reinventarse.